La calima en Canarias es un fenómeno habitual en el archipiélago, pero no por ello inofensivo. Cuando el polvo del Sahara cubre el cielo de naranja, el aire que respiramos se llena de partículas pequeñas que pueden irritar las vías respiratorias y empeorar enfermedades como el asma o la EPOC. Esta guía, explica de forma sencilla qué es la calima, cómo afecta a tu salud y qué medidas concretas seguir para proteger tu respiración.
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¿Qué es la calima y por qué llega a Canarias?
La calima es una masa de aire cargada de polvo en suspensión, generalmente arrastrada desde el desierto del Sahara por vientos del este. Cuando ese polvo llega a Canarias, las islas amanecen con el cielo amarillento, ocre o rojizo, y la visibilidad se reduce. Por su cercanía geográfica al continente africano, Canarias es el territorio español más expuesto a estos episodios, que pueden durar desde unas horas hasta varios días.
Lo que la hace relevante para tu salud no es solo el polvo visible, sino las partículas que no se ven. Los meteorólogos y los médicos las llaman PM10 y PM2,5: son partículas tan pequeñas (menos de 10 y 2,5 micras, respectivamente) que entran por la nariz y la boca y llegan a los bronquios. Las más finas pueden incluso pasar a la sangre. La Organización Mundial de la Salud recomienda no superar los 45 microgramos de PM10 por metro cúbico al día. Durante un episodio fuerte de calima en Canarias, esa cifra puede multiplicarse por diez o más.
No todos los episodios son iguales. Existen calimas leves, en las que solo notas un ligero polvo en los coches; moderadas, con descenso de visibilidad y picor de garganta; y episodios fuertes, en los que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activa avisos y la Consejería de Sanidad declara prealerta o alerta sanitaria. AEMET publica una predicción específica de polvo mineral que permite saber, casi en tiempo real, si el episodio va a empeorar o a remitir.
Cómo afecta la calima a tu salud respiratoria
Cuando inhalas aire cargado de polvo sahariano, lo primero que ocurre es que se irritan las mucosas: ojos rojos, picor de nariz, garganta seca y tos seca. Es la reacción del cuerpo intentando expulsar lo que no debe estar ahí. En personas sanas, estos síntomas suelen ser leves y desaparecen al ventilar la nariz, beber agua o salir del aire contaminado.
El problema aparece cuando esas partículas llegan más abajo, a los bronquios. Pueden producir inflamación, congestión y, en algunos casos, broncoespasmo (un estrechamiento brusco de los bronquios que dificulta respirar). En episodios fuertes y prolongados, también se ha descrito un aumento de visitas a urgencias por dolor torácico y problemas cardiovasculares, sobre todo en personas con enfermedades previas.
Los síntomas más habituales que la calima provoca son:
Picor o irritación en ojos, nariz y garganta.
Tos seca persistente.
Sensación de sequedad en la boca y la nariz.
Congestión nasal y mocos espesos.
Dificultad para respirar al hacer esfuerzo.
Empeoramiento de síntomas previos en personas con asma, EPOC o cardiopatías.
¿A quién afecta más la calima?
Aunque cualquiera puede notar molestias durante un episodio, hay grupos en los que el riesgo es mayor:
Personas con enfermedades respiratorias crónicas: asma, EPOC, bronquitis crónica, bronquiectasias, fibrosis pulmonar.
Personas con enfermedades cardiovasculares: cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca.
Mayores de 65 años y niños pequeños, por la mayor sensibilidad de sus vías respiratorias.
Embarazadas, ya que se ha descrito una posible relación entre la exposición a partículas y problemas obstétricos.
Trabajadores que pasan muchas horas al aire libre (construcción, jardinería, agricultura, reparto).
Fumadores y exfumadores, con vías respiratorias más vulnerables.
Si te reconoces en alguno de estos grupos, las medidas de protección que verás más abajo son especialmente importantes para ti.
Calima y asma: qué cambia durante un episodio
Si tienes asma, los días de calima son días de alerta. Las partículas en suspensión actúan como un irritante directo sobre los bronquios y, en personas alérgicas, también pueden mezclarse con pólenes o esporas, sumando dos estímulos a la vez. El resultado: más probabilidad de tos, sibilancias (esos pitidos al respirar) y crisis.
Durante un episodio de calima en Canarias conviene que revises tres cosas. Primero, el tratamiento de mantenimiento: si tu neumólogo o médico de familia te ha pautado un inhalador a diario, no es el momento de saltarte dosis. Segundo, el inhalador de rescate: comprueba que lo tienes a mano, que no está caducado y que sabes usarlo correctamente. Tercero, tu plan de acción del asma: si lo tienes escrito, repásalo; si no lo tienes, este es un buen momento para pedírselo a tu médico.
Las señales de que tu asma se está descompensando son claras: necesitas el inhalador de rescate más veces de lo habitual, te despiertas por la noche con tos o ahogo, o notas que cualquier esfuerzo cotidiano (subir un piso, cargar la compra) te deja sin aire. Ante cualquiera de estas señales, sigue las indicaciones previas que se te han dado en consulta, ya sea el incremento de la dosis de mantenimiento o el uso de medicación de rescate. Si desconoces esta información contacta con tu médico.
Calima y EPOC: prevenir la exacerbación
La EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) es una enfermedad en la que los bronquios y los pulmones están dañados de forma permanente, casi siempre por el tabaco. Las personas con EPOC tienen una reserva respiratoria menor, y cualquier irritante extra puede provocar lo que los neumólogos llamamos una exacerbación (un empeoramiento brusco de los síntomas). La calima es uno de esos irritantes.
Durante los episodios de calima en Canarias, los servicios de neumología y urgencias detectan habitualmente más consultas por EPOC. Las señales de exacerbación que debes vigilar son:
Aumento de la tos o cambio en el aspecto del esputo (más cantidad, más espeso, más amarillo o verdoso).
Más ahogo del habitual al hacer las mismas actividades.
Fiebre o sensación de cansancio inusual.
Necesidad de usar el broncodilatador de rescate con más frecuencia.
Si tienes EPOC, asegúrate de seguir tu tratamiento de fondo sin saltos. Los días de calima no se debe modificar la pauta por iniciativa propia: ni añadir, ni quitar inhaladores. Si los síntomas empeoran y tu inhalador de rescate ya no es suficiente, llama a tu médico o, si la situación es grave, al 112.

Cómo protegerse de la calima día a día
La buena noticia es que la mayoría de los efectos de la calima son prevenibles con medidas sencillas. La clave está en reducir al máximo la exposición al aire cargado de polvo, tanto dentro como fuera de casa.
En casa
Cierra ventanas y puertas exteriores. Es el gesto más eficaz. Si necesitas ventilar, hazlo en los momentos del día en los que el episodio sea menos intenso, según la predicción de AEMET.
Limpia con paños y mopas húmedas. Pasar la escoba o un aspirador sin filtro adecuado levanta el polvo y lo redistribuye por la casa.
Si tienes aspirador, úsalo solo si dispone de filtro HEPA. Estos filtros retienen partículas finas; los aspiradores convencionales pueden devolver el polvo al aire.
Hidrátate bien. Bebe agua e infusiones a lo largo del día: ayuda a mantener las mucosas hidratadas y a expulsar las secreciones.
Considera un humidificador en el dormitorio si notas mucha sequedad nasal o de garganta, sobre todo de noche.
Al salir a la calle
Evita salidas no imprescindibles, sobre todo si perteneces a un grupo vulnerable.
Evita el ejercicio físico intenso al aire libre durante el episodio: correr, ciclismo, deportes de equipo. Cuando hacemos esfuerzo, respiramos más aire por minuto y, por tanto, inhalamos más partículas.
Lleva gafas de sol cerradas para proteger los ojos del polvo en suspensión.
Al volver a casa, lávate la cara, enjuágate los ojos con agua o suero fisiológico y haz lavados nasales con suero. Es un gesto simple y eficaz para arrastrar las partículas que se hayan quedado en la mucosa nasal.
Mascarilla: cuál y cuándo
La mascarilla FFP2 es la recomendación habitual cuando hay que salir durante un episodio fuerte, especialmente para personas vulnerables o trabajadores expuestos. ¿Por qué FFP2 y no otras?
Tipo de mascarilla | ¿Filtra partículas finas (PM10/PM2,5)? | ¿Recomendada en calima? |
|---|---|---|
De tela | No | No |
Quirúrgica | Filtra hacia fuera, no hacia dentro | Insuficiente |
FFP2 | Sí, filtra al menos el 94% de partículas | Sí, recomendada para personas vulnerables |
FFP3 | Sí, filtra al menos el 99% | Útil en exposición laboral muy alta |
Para que la FFP2 funcione tiene que estar bien colocada: ajusta el clip nasal sobre el puente de la nariz, comprueba que el sellado lateral es completo y evita tocarla por la parte filtrante. Una FFP2 mal puesta deja pasar partículas por los bordes y pierde casi toda su utilidad.
Recomendaciones oficiales del SCS y AEMET
El Servicio Canario de la Salud (SCS) activa, en cada episodio relevante, recomendaciones públicas dirigidas en especial a personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, mayores, niños y embarazadas. Las medidas oficiales coinciden con lo descrito en este artículo: mantener ventanas cerradas, evitar el esfuerzo físico al aire libre, limpiar con paños húmedos, hidratarse y, si los síntomas empeoran, contactar con el sistema sanitario o llamar al 112.
Para anticiparte a los episodios, AEMET publica diariamente una predicción de polvo mineral que muestra cómo evoluciona la masa de polvo sobre el archipiélago. El Gobierno de Canarias mantiene además una página específica de “Consejos Calima” dentro de su portal de emergencias y una Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire que permite consultar el Índice de Calidad del Aire por zona en tiempo real.
Es útil entender la diferencia entre los avisos:
Prealerta por calima: situación de vigilancia. Conviene activar las medidas de protección, sobre todo si eres vulnerable.
Alerta por calima: episodio confirmado de mayor intensidad. Las recomendaciones se intensifican y suelen acompañarse de cambios en colegios, eventos al aire libre o transporte aéreo.
Cuando dudes, consulta directamente las fuentes oficiales antes de salir de casa.
Cuándo acudir al médico o llamar al 112
La mayoría de las molestias por calima se manejan en casa. Pero hay signos de alarma ante los que no debes esperar:
Llama al 112 si aparece alguno de estos signos:
Dificultad importante para respirar que no mejora con tu inhalador de rescate.
Dolor en el pecho, opresión o sensación de presión.
Labios o uñas con tono azulado.
Confusión, somnolencia inusual o dificultad para hablar.
Fiebre alta acompañada de tos productiva.
Crisis de asma que no cede con la medicación habitual.
Ante cualquiera de estos signos, llama al 112 o acude a urgencias. No conduzcas tú si te encuentras mal: pide ayuda. Tampoco modifiques por tu cuenta tratamientos pautados (corticoides orales, antibióticos, oxígeno): cualquier cambio debe valorarlo tu médico.
Si los síntomas son menos intensos pero persistentes (tos que no mejora en varios días, mocos espesos que cambian de color, despertares nocturnos por ahogo), pide cita con tu médico de familia o tu neumólogo. Los días posteriores a un episodio fuerte de calima son un buen momento para revisar el control de tu enfermedad respiratoria.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto suele durar un episodio de calima en Canarias?
La duración es muy variable. Hay episodios de pocas horas y otros que se prolongan varios días. Los más intensos suelen aparecer entre invierno y primavera, aunque pueden producirse en cualquier época. Para saber cuánto va a durar el que tienes encima, consulta la predicción de AEMET y los avisos del Gobierno de Canarias.
¿Qué mascarilla es mejor durante la calima, FFP2 o quirúrgica?
La FFP2 es claramente superior. Las mascarillas quirúrgicas y de tela están diseñadas para frenar gotículas, no partículas finas como las PM10 y PM2,5 del polvo sahariano. La FFP2 filtra al menos el 94% de partículas en suspensión, siempre que esté bien ajustada en nariz y mejillas.
¿Puedo hacer deporte al aire libre durante la calima?
Mejor no. Durante el ejercicio respiramos varias veces más aire por minuto, así que inhalamos muchas más partículas. Si haces deporte, trasládalo a un entorno cerrado y bien ventilado, como un gimnasio con buena climatización, y reanuda la actividad al aire libre cuando el episodio remita.
¿Afecta la calima al sueño y al descanso?
Sí, sobre todo si la habitación está mal cerrada o si tienes patología respiratoria. La sequedad de mucosas, la tos nocturna y la congestión nasal pueden dificultar el descanso. Cierra bien la habitación, considera un humidificador y, si tienes apnea del sueño, asegúrate de seguir usando tu CPAP con el equipo en buen estado.
¿Es seguro abrir las ventanas para ventilar la casa?
Durante un episodio de calima conviene mantenerlas cerradas. Si necesitas ventilar (por humedad, olores o cocina), hazlo en los momentos del día en los que el episodio sea menos intenso y por el menor tiempo posible. Consulta antes la predicción de AEMET o el Índice de Calidad del Aire de tu zona.
¿La calima puede causar problemas a largo plazo si vivo en Canarias?
La exposición repetida a partículas finas se ha relacionado con un mayor riesgo cardiovascular y respiratorio a largo plazo. La buena noticia es que las medidas de protección descritas reducen mucho la exposición efectiva. Si vives en Canarias y tienes patología respiratoria, conviene seguir un control médico regular y revisar tu plan de acción cada año con tu neumólogo.
Conclusión
La calima en Canarias forma parte del paisaje del archipiélago, pero su impacto en la salud respiratoria no es menor, sobre todo si tienes asma, EPOC u otra enfermedad crónica. Cuatro ideas para llevarte de esta guía:
Consulta la predicción de polvo mineral de AEMET y los avisos del Gobierno de Canarias antes de planear actividades al aire libre.
Reduce la exposición: ventanas cerradas, paños húmedos, hidratación y mascarilla FFP2 cuando tengas que salir.
Si tienes asma o EPOC, no toques tu tratamiento de fondo y revisa tu inhalador de rescate.
Ante signos de alarma, llama al 112. Ante síntomas persistentes, pide cita con tu médico o tu neumólogo.
Si tienes una enfermedad respiratoria crónica y vives en Canarias, no esperes al próximo episodio para hablar con tu neumólogo: revisa tu plan de acción ahora y prepárate. Una buena prevención convierte la calima en una molestia, no en una urgencia.
Disclaimer médico
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye, en ningún caso, la valoración médica individual. Consulta siempre con tu neumólogo, tu médico de familia o los servicios de urgencias para cualquier decisión sobre tu salud. Ante signos de alarma respiratoria, llama al 112.
Publicado el: 28 de abril de 2026. Última revisión: 28 de abril de 2026.
Fuentes citadas
Servicio Canario de la Salud. Sanidad recomienda a las personas más sensibles extremar las precauciones ante el episodio de calima. Gobierno de Canarias. Enlace
Servicio Canario de la Salud. Sanidad recuerda las recomendaciones para evitar los efectos de la calima en la salud de las personas. Gobierno de Canarias. Enlace
Servicio Canario de la Salud. Sanidad reitera sus recomendaciones para evitar los efectos de la calima en la salud de las personas. Gobierno de Canarias. Enlace
Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Predicción de polvo mineral. Enlace
Gobierno de Canarias. Consejos Calima. Portal de Emergencias y Seguridad. Enlace
APEPOC (Asociación de Pacientes con EPOC). Cómo afecta la calima a las personas que tienen una enfermedad respiratoria. Enlace
Fundación Lovexair. Cómo cuidarse y prevenir complicaciones en los días de calima: la neblina roja del Sahara. Enlace
Universidad de La Laguna. Cómo afecta la calima a Canarias. Ciencia ULL. Enlace
SEMESUR. Calima y los efectos perjudiciales para la salud. Enlace
Quirónsalud. Experto destaca la importancia del uso de mascarilla en pacientes respiratorios durante episodios de calima. Enlace
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