Estos efectos les suceden a la mayoría de las personas que intentan dejar de fumar y son la primera causa de recaída. No son signo de debilidad o de que no pueda dejar el tabaco. Estos efectos son desagradables, pero pasajeros, y serán menos intensos si está en tratamiento con parches, chicles, comprimidos u otros fármacos para ayudarle a dejar de fumar.
En todo caso, merece la pena soportar estos síntomas, comparado con las ventajas que logrará al dejar de fumar.
Si alguno de estos síntomas es tan molesto como para poner en peligro el éxito de su objetivo de dejar el tabaco, CONSULTE A SU MÉDICO.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome de abstinencia por tabaco?
SÍNTOMAS PSÍQUICOS
- Craving (deseo de fumar)
- Intranquilidad, ansiedad
- Irritabilidad, nerviosismo
- Frustración, rabia
- Tristeza, melancolía
- Dificultad de concentración
- Cansancio, inapetencia por todo
- Insomnio
SÍNTOMAS SOMÁTICOS
- Estreñimiento
- Dolor de cabeza
- Tensión arterial baja
- Pulso más lento
- Aumento de apetito
- Ganancia de peso
ALGUNOS CONSEJOS:
No es raro que durante algún tiempo sienta en ocasiones deseos de fumar. Recuerde que el síndrome de abstinencia es temporal y terminará por desaparecer.
Los deseos de fumar cada vez durarán menos y le será más fácil controlarlos.
Retire de su entorno todo lo que le recuerde al tabaco (mechero, cenicero…)
Cuando sienta intensos deseos de fumar (craving), tiene varias opciones: cambie la actividad que estaba haciendo, ingiera fruta o líquidos a pequeños sorbos durante unos minutos, realice algunas respiraciones profundas o use alguna técnica de relajación. Esto le ayudará mientras dure el episodio.
En caso de insomnio, intente mantener una buena higiene de sueño, esto es: trate de evitar bebidas excitantes, sobre todo, durante la tarde y la noche, como son el té, el café los refrescos de cola, etc.; evite asimismo el alcohol en esas horas (aunque le ayude a tomar el sueño de forma rápida, su sueño será poco reparador y se despertará poco descansado); siga unos horarios fijos a la hora de acostarse y levantarse y evite dormir la siesta. Le pueden ayudar un baño caliente y ejercicios de relajación.
Si presenta dolores de cabeza, una ducha o baño templado le pueden aliviar, así como los analgésicos que tome normalmente.
Si sufre mayor estreñimiento, tome una dieta rica en fibra, abundantes líquidos y haga ejercicio.
Si tiene hambre de forma constante, trate de mantener una dieta lo más equilibrada posible; tome abundante agua, zumos y frutas.
En caso de dificultad para concentrarse, debe evitar bebidas alcohólicas, que le empeorarán más. Esta situación es limitada y dura como mucho de 1 a 2 semanas. Tras ese tiempo volverá a estar como siempre.
Si se encuentra más ansioso, nervioso e irritable, trate de mantenerse ocupado, fomente su vida social y realice ejercicio, evite bebidas excitantes. Además, baños templados y técnicas de relajación le ayudarán a mejorar su estado anímico.
Recuerde una vez más, que lo que siente en este momento es pasajero y que el esfuerzo que realiza merece la pena. Recuerde también, que no está solo, hay muchas personas que están pasando o ya han pasado por la misma situación y puede apoyarse tanto en ellos, como en el equipo de médicos y enfermeros que lo atienden.